Con motivo del 179.º aniversario del nacimiento de Joseph Pulitzer el pasado viernes 10 de abril, uno de nuestros becarios del Colegio Oficial de Periodistas de la Región de Murcia, Jesús Pérez-Chuecos López, ha elaborado un artículo sobre su historia en forma de breve reseña biográfica:
Joseph Pulitzer, el hombre que quiso dominar el periodismo
El pasado 10 de abril se conmemoró el nacimiento de Joseph Pulitzer, un importante editor estadounidense que acabó siendo esencial para los medios de comunicación de la época.
De origen húngaro, con tan solo 17 años emigró a Estados Unidos y desempeñó varios oficios, teniendo que aprender inglés por su cuenta. Tras ser víctima de una estafa sobre una oferta de empleo, tuvo que andar durante tres días, por lo que un periodista que trabajaba para un periódico alemán le pidió que contara lo sucedido.
Tras ver el artículo, se quedó sorprendido y posteriormente lo contrató. Empezó a estudiar Derecho y trabajó como corresponsal de The New York Sun hasta que en 1887 compró el New York World, el cual destacó y ganó popularidad por sus artículos sensacionalistas, originando la prensa amarilla y siendo uno de los pioneros del “infotainment”: una mezcla de información y entretenimiento. El periódico se convirtió en un referente en la lucha por la justicia y los derechos civiles. Su pasión por el periodismo se originó cuando se alistó como soldado en la guerra civil estadounidense en agosto de 1864 y escribía cartas sobre sus experiencias en ella.

La rivalidad más sonada de la época fue entre Pulitzer y Hearst, que competían por el control de los medios del momento para ver quién aportaba las informaciones más sorprendentes. Hearst fue pionero también de la prensa amarilla, por lo que compró el periódico rival de Pulitzer, el New York Journal. Cuando el acorazado estadounidense Maine fue derribado en el puerto de La Habana, comenzó una lucha entre ellos para ver quién ofrecía mejor información, llegando hasta el punto de inventarse la mayoría de noticias, ya que la información no podía ser validada. En 1902 pudo financiar la Universidad de Columbia, a pesar de que al principio le rechazaron por las controversias de su persona. Tras su muerte en 1911, se edificó la Columbia University Graduate School of Journalism en 1912, gracias a su testamento de más de 2 millones de dólares. Finalmente, en 1917 se crearon los Premios Pulitzer gracias a su revolución del periodismo, lo que le otorgó el reconocimiento que tantos años ansiaba.

Propuso métodos de redacción y estilo que fueron una revolución para las noticias. También fue uno de los primeros en utilizar la fotografía, lo que ayudó a que el periódico fuera más atractivo para los lectores. Una de sus frases más célebres es: “Sin una prensa libre y sin el debate abierto de ideas, no hay democracia”.




