En 2009, Alejandro Valverde ganaba una Volta a Catalunya que concluía en el Circuito de Velocidad de Montmeló a modo de merecido tributo. Esta edición será obra del esfuerzo ‘in extremis’ de su alma máter, Rubén Perís, por salvarla de la desaparición. No solo se obró el milagro, sino que renueva su licencia como prueba
El murciano de Las Lumbreras deja Niza con la sensación del deber cumplido. «El objetivo al venir aquí era ganar una etapa y lo hemos conseguido». Su brillante triunfo parcial y acabar en el tercer cajón del podio de la Paris-Nice suman una recompensa jugosa, que, además, dejan un muy buen sabor. «Ya dije que
Cuando te enfrentas a consumados especialistas en el ejercicio individual contra el cronómetro bajo la condición añadida de que es juez y parte del resultado final de una carrera, es complicado poder estar por encima de tus expectativas. Pero como el terreno se tornaba ascendente, y el estado de forma acompaña, puede que esperásemos algo
